Fotos esmaltadas

Fotos esmaltadas

Las cualidades de las Fotos esmaltadas, Fotoesmaltes, Fotocerámicas o Fotos al fuego (con todos estos nombres se conocen) son muy altas.

Altísima resistencia a las inclemencias del tiempo (sol y la lluvia) la hacen merecedoras de una belleza indiscutible.

Los que ofrezco aquí, es un trozo de arte milenario, su foto protegida por cristal en polvo vitrificado, que al someter la pieza a entre 800 u 900 grados centígrados se convierte de nuevo en cristal y protege la imagen de forma imperecedera.

Cristo de Medinacelli Fotos esmaltadas

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Fotos esmaltadas Esmalte a fuego del Cristo de Medinacelli

El esmalte a fuego

en forma de barniz vidriado para embellecer y proteger las obras de cerámica,  fue conocido desde tiempos remotos en las civilizaciones asiria y egipcia.

De ellas, debieron tomarla la civilización prehelénica,  pues se han descubierto, en las ruinas del palacio de Minosen Cnossos, azulejos parecidos a los orientales.

De los egipcios lo aprendieron sin duda los fenicios,  según puede comprobarse en las vasijas halladas en Camiros (Rodas) de factura fenicia y reminiscencia egipcia.

De los asirios, fueron continuadores los persas, y de estos lo recibieron los bizantinos, los árabes y tal vez los chinos.

No dejaron de practicar esta industria los griegos y romanos aunque de ella hicieran escaso uso, salvo sencillas decoraciones vidriosas en algunas vasijas.

En cuanto al esmalte para la decoración de objetos metálicos y de joyas, se ignora si fue conocido por los pueblos antiguos de Oriente, pues las alhajas que se han descubierto con apariencia de tener esmaltes alveolados parecen más bien, decoradas con piedras finas y con fragmentos de vidrio engastados en los alvéolos de las piezas.

Los griegos y romanos hicieron algún uso del verdadero esmalte, como aparece en el adorno de algunas de sus fíbulas y joyas. Asimismo los bárbaros de su época, pues se han descubierto en el Cáucaso y en Siberia no pocos bronces, sobre todo fíbulas, con esmaltes campeados.

En la actualidad este arte se ha desplazado casi en su totalidad hacia el esmalte a fuego para cementerio y para alta joyería.