Fotos esmaltadas

Fotos esmaltadas

Las cualidades de las fotos esmaltadas, fotoesmaltes, fotocerámicas o fotos al fuego (con todos estos nombres se conocen), son muy altas.

Altísima resistencia a las inclemencias del tiempo (sol y la lluvia) que las hacen merecedoras de una belleza indiscutible.

Los que ofrezco aquí es un trozo de arte milenario, su foto protegida por cristal en polvo vitrificado, que, al someter la pieza a entre 800 u 900 grados centígrados, se convierte de nuevo en cristal y protege la imagen de forma imperecedera.

Mi abuelo Fotos esmaltadas

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Fotos esmaltadas Esmalte de sobremesa, en color sepia de mi abuelo. José Apellániz García.

El esmalte a fuego

En forma de barniz vidriado para embellecer y proteger las obras de cerámica,  fue conocido desde tiempos remotos en las civilizaciones asiria y egipcia.

De ellas debieron tomarlas la civilización prehelénica,  pues se han descubierto, en las ruinas del palacio de Minosen Cnossos, azulejos parecidos a los orientales.

De los egipcios lo aprendieron, sin duda, los fenicios,  según puede comprobarse en las vasijas halladas en Camiros (Rodas) de factura fenicia y reminiscencia egipcia.

De los asirios, que fueron continuadores los persas, y de éstos lo recibieron los bizantinos, los árabes y tal vez los chinos.

No dejaron de practicar esta industria los griegos y romanos aunque de ella hicieran escaso uso, salvo sencillas decoraciones vidriosas en algunas vasijas.

En cuanto al esmalte para la decoración de objetos metálicos y de joyas, se ignora si fue conocido por los pueblos antiguos de Oriente, pues las alhajas que se han descubierto con apariencia de tener esmaltes alveolados parecen, más bien, decoradas con piedras finas y con fragmentos de vidrio engastados en los alveolos de las piezas.

Los griegos y romanos hicieron algún uso del verdadero esmalte, como aparece en el adorno de algunas de sus fíbulas y joyas. Asimismo, los bárbaros de su época, pues se han descubierto en el Cáucaso y en Siberia no pocos bronces, sobre todo fíbulas, con esmaltes campeados.

En la actualidad, este arte se ha desplazado casi en su totalidad hacia el esmalte a fuego para cementerio y para alta joyería.